Hace mucho tiempo que no escribo, y las veces que lo he hecho no he informado muy bien sobre mis últimos acontecimientos. Por algún extraño motivo me auto restringía de contar uno de los sucesos más importantes y bonitos que me pasó desde el mes de Abril, y aunque ya ha pasado mucho tiempo, lo cuento hoy, no porque hoy sea el momento, pero porque hoy fue más propicio.
Yo trabajaba en un restaurante de comida vegetariana, del cual me despidieron una semana antes de comenzar el nuevo trabajo en la O.N.G. puesto que mi jefe no comparte ideas de 'reforma' que vayan de cualquier modo en contra de su siempre conservadora republicana opinión.EL INICIO
Todo comenzó cuando fui el primer día a hacer una 'observación' de cómo sería un día laboral normal en la 'oficina'. Como primer paso, después de haber hablado grupalmente acerca de la organización y haber intercambiado ideas y datos personales, nos mandaron (a los candidatos al trabajo y a mí) a las calles de
Paterson a pedir firmas para la inscripción a las votaciones locales, porque como se sabe, en éste país votar no es obligatorio, sólo las personas que se registran para votar, tienen que hacerlo (si es que quieren también). Se suponía que tenía que registrar a 8 personas como mínimo en un lapso de hora y media, era sólo cuestión de llenar un formulario y ya! al paso ...
Mis resultados no pudieron haber sido más desastrosos, a menos que hubiera logrado que alguien llenara el formulario conmigo, y haya sido alguien que realmente no calificara para votante. (Sólo los ciudadanos-es decir personas 'legales' y naturalizadas norteamericanas están 'aptas' para votar...) Pues sí, NADIE llenó el maldito formulario, al menos no conmigo...
Regresé a la oficina como la mayoría de los postulantes, por lo menos los que sí regresamos y mi gran excusa fue "es que este es un pueblo bastante latino, no todos acá están aptos para inscribirse para las votaciones", bastante estúpida pero hasta quizá valedera...
Fastidié varios días, insistí hasta que me dieron la oportunidad de pasar por un entrenamiento más dedicado.
"Te vamos a mandar a Brooklyn por una semana, para que hagas encuestas y recolección de dinero puerta a puerta para nuestra organización"; fue la respuesta a varias llamadas y mensajes de voz.
Salía todos los días, más que contenta al saber que gastaba mis pasos de una manera positiva, por más contradictorio que suene. Tomaba el bus luego el tren y luego a seguir gastando el mundo. íbamos a vecindarios de todo tipo pobres, ricos, bonitos, grandes, conglomerados, espaciosos... de "din-don" en "din-don" acompañada de mi tablero o
clipboard mi cara, mi labia y la confianza en mi misma, y en cada esquina un cigarrito, para acompañar a mi entrenador; 'Ray' un viejito veterano de lo más experto en toque de puertas, quien aún con bastón caminaba hasta más rápido que yo- y una reflexión rápida acerca de la cuadra que acabábamos de terminar...
Recuerdo la primera donación que conseguí: De pronto comenzaba a sonar el cielo. 'oh oh', cuando suena el cielo es porque piedras trae. Las nubes negras y cargadas se iban posicionando sobre mi cabeza y poco a poco comenzaba a sentir la humedad de esas piedras que el cielo estaba expulsando... lluvia! y por montones! Seguí caminando, y contesté la pregunta que me hice desde el primer día del entrenamiento: "Por qué será que plastifican las hojas que ponemos en los clipboards?" ' lluvia y seguir trabajando!'... era la respuesta.
Toqué el timbre, era un vecindario poblado mayormente por jamaiquinos y el tema de ese día era sobre la campaña que estábamos organizando en la ONG en contra de los préstamos hipotecarios abusivos, que estaban dejando a muchas familias en situaciones de embargo y por consecuencia, sin un techo sobre sus cabezas. Un joven muy robusto y muy moreno, me abrió la puerta, me escuchó hablar y me dio su opinión:
"yo creo que esa gente está en esa situación por su propia culpa, este país está lleno de consumistas que no miden las consecuencias de hacer una compra que saben que realmente no van a poder solventar, no me siento mal por aquellas personas que por sólo buscar comodidad material, ponen en riesgo el bienestar de sus familias" no me quedé muda ni asombrada, en realidad era en parte mi opinión personal, pero eso no quería decir que la organización dejara de ser lo que es, de ayuda a familias necesitadas en cualquier aspecto o que los abusos que cometían los prestamistas fuera correcto, y así sea que este joven no apoyara la campaña en contra de los prestamistas abusivos, estaba más que segura que había algún otro tema en el que estaba involucrada la organización, que le podría interesar. Así que me referí a la campaña exitosa que tuvimos para alzar el salario mínimo a nivel nacional, de $5.00/hr a $7.25/hr. Casi inmediatamente sacó su chequera y me firmó una donación por $60.00. El cielo seguía negro, yo ya tenía los hombros mojados, pero mi sonrisa resplandeció. Me dí media vuelta caminé hacia la siguiente casa y 'din-don' otra vez...
Así pasó mi primera semana, hasta que me despedí del equipo de
canvassers de Brooklyn NY y regresé a trabajar a la oficina de New Jersey.
En Jersey City
Acá todo era diferente. Mis jefas eran hispanas y las cosas se manejaban de manera distinta, mi trabajo no iba a ser de encuestadora ni recolectora, sino más bien de 'organizadora'.
Me pusieron a cargo de una campaña bastante importante, "envenenamiento con plomo", por lo menos para mí y para todos en la oficina era un tema alarmante, mas aún cuando salía a visitar a la comunidad de puerta en puerta, no siempre recibía la misma respuesta.
Me tocaba hacer unas pequeñas pruebas de plomo en las casas, que consistía en tomar muestras de las paredes descascaradas o mohosas que fueran viejas y potencialmente estuvieran repletas de plomo. (el plomo se encuentra mayormente en las construcciones antiguas descuidadas, o en proceso de remodelación en donde se ha usado pintura de aceite con contenido de plomo, la cual al desprenderse de las paredes puede ser ingerida por niños menores causando daños cerebrales irreparables) Dependiendo de los resultados se tomaba acción y seguimiento.
Puedo resaltar algunas experiencias reconfortantes de esta campaña, como aquella tarde en que visité un edificio que literalmente se caía a pedazos y mientras hacía el toque de puertas, sólo eran niños menores de 6 años los que salían a atenderme. Ya una vez dentro del apartamento, avistaba una madre muy tranquila con un par de niños más a su cuidado, casi siempre frente al televisor o a una hornilla de la cocina. La madre me miraba con extrañeza y le preguntaba a su hijo (quien me había abierto la puerta) algo en un idioma que yo no entendía, más adelante supe que se trataba del árabe. De las 12 puertas que toqué en ese edificio, 6 me atendieron en árabe. No sé realmente cómo sobreviví a esa tarde y muchos menos sé cómo es que salí de ese edificio con 7 pruebas de plomo bajo el hombro. Sólo recuerdo que con señas y folletos logré hacer entender a esas madres la magnitud del problema, algunas hasta llamaban por teléfono a sus esposos, quienes sí hablaban inglés y así la explicación se volvía más fácil. Más adelante nos enteraríamos que en efecto, sí había plomo en esos apartamentos,. Las acciones se están ejecutando, y ya quiero volver a visitar ese edificio, espero que sean los niñitos los que me vuelvan a abrir la puerta.
Pasaron así seis meses desde que comencé, y aunque ese era mi trabajo principal, también trabajé con las demás campañas, como las "Ferias de ciudadanía"; en donde llenábamos el formulario N-400 para aquellas personas residentes norteamericanas que querían hacerse ciudadanos antes de que la cuota a pagar a la oficina de inmigración y naturalización subiera de 400 a 700 dólares. También trabajé junto a con mis compañeras como siempre en las marchas en contra de: los recortes en el presupuesto para el cuidado de los ancianos, los prestamistas abusivos mas importantes de la nación, y otras que hasta ya se me olvidaron...
En Paterson
Después de 6 meses de haber trabajado en la oficina de Jersey City y de 2 semanas de 'mini vacaciones' en Lima, me cambiaron de oficina, o me regresaron a mi punto de partida es decir, otra vez a la ciudad de Paterson. Ahí me pusieron a cargo de la campaña de Educación, en la que básicamente me encargo de concertar reuniones con padres de la comunidad, para informales sobre los fondos que están disponibles para mejoras en las escuelas de sus hijos, pero que sin embargo no son bien administrados, y a menos que ellos mismos no los demanden, los fondos seguirán yendo a los bolsillos de los más corruptos. Asimismo tengo reuniones con los organizadores de las escuelas para trabajar en conjunto y captar la mayor cantidad de padres.
AHORA Y EL FINAL
En la misma semana en que llegué de Perú, me mandaron a un viaje corto a Pennsylvania para apoyar a una compañera organizadora en su campaña para ayudar a los hermanos mejicanos a poder tramitar su pasaporte. Cómo es sabido, la mayor población hispana en EEUU es casualmente la mejicana y debido a eso, los consulados mejicanos siempre son los más abarrotados y atorados de todos. Es así que nació esta campaña. La organizadora en PA, coordinó con el consulado mejicano para concertar una 'consulado móvil' y así poder llevar el servicio que se necesitaba a la comunidad, que en su mayoría está conformada por personas que trabajan hasta los domingos, en trabajos y condiciones que ya sabemos y especificaré más adelante.
Como casi siempre pasa cuando se trabaja con políticos dicen una cosa y hacen otra, no era para menos esta vez ya que el acuerdo al que se había llegado era que viniera el cónsul a la ciudad donde se realizaría la feria, pero eso nunca pasó, mas sólo recibimos una llamada de un representante del cónsul que nos pedía disculpas por el inconveniente pero que la persona asignada no iba a poder asistir a nuestra actividad, aunque nos decía también que nos autorizaban como representantes del cónsul, es decir, teníamos poder para hacer algunos de los trámites y ya luego se los pasaríamos a la oficina. La idea es mandar a las personas como miembros de la organización en grupos y de esta manera conseguir la atención de los funcionarios para que aceleren el proceso de los diferentes trámites.
La campaña comenzó con la idea de ayudar a los mejicanos a sacar sus pasaportes para que de ésta manera pudieran tramitar también el "ITIN number" y así pudieran contribuir al país (U.S.A.) tributariamente, ya que existe el mito de que sin una persona indocumentada paga impuestos tiene el camino más fácil hacia la 'legalidad'.(término estúpido pero quizá necesario, ya que creo que ningún ser humano debe ser considerado ilegal). Pero conforme la primera mañana avanzaba, conversábamos con más gente que nos contaban más problemas de sus comunidades, y nos dejaban saber que sacar su pasaporte, no era su única preocupación.
Nos contaron de más oficiales anti-inmigrantes, más deportaciones, más familias separadas, por las que realmente (lamentablemente) no se puede hacer mucho, menos si la comunidad no está verdaderamente dispuesta a organizarse en contra de éstos abusos, cosa que es comprensible por el miedo que existe en el país -la gran cárcel- ...por algo nos llaman el gigante dormido.
En una encuesta que conduje personalmente, 5 de cada 6 personas (mejicanas) ocupaban puestos de obreros, ya sea de albañiles, lavaplatos, jardineros, jornaleros, niñeras, empleadas del hogar o empleados de limpieza. Los demás tenían negocios propios o eran amas de casa.
Pero lo que realmente compartían todos en común. al margen de lo laboral, era la ilusión de que haciendo las cosas "correctamente" recibirán una recompensa al final del camino, y para eso estamos trabajando.
La nueva cara de ésta nación dice " How are you papi?" y aún cuando las próximas generaciones hispano-norteamericanas, no tengan quizá la misma experiencia de una mezcla de sufrimiento, explotación y esperanza, no olvidarán jamás sus raíces, las cuales siempre permanecerán dibujadas en los rasgos de sus rostros.
Durante mi estadía en Lima, conocí a un lindo pajarito
en el río Rímac, que me decía
que era peruano pero no por elección:
"soy peruano porque acá me tocó nacer, y me daría lo mismo si
hubiera nacido en Venezuela o en Colombia"
Y es cierto, nadie tiene la elección de ser de una
nacionalidad, quienes realmente tienen la potestad
de elegir la nacionalidad de los hijos, son los padres,
o la madre, más específicamente.
Yo tampoco decidí ser peruana, menos de descendientes
japoneses, chinos, españoles e indígenas.
Asimismo tampoco elegí ser una inmigrante,
y hasta dejar de ser peruana y pasar a ser 'latina'
o hispana y hasta mejicana para los más ignorantes.
Pero lo que sea que me toque ser, lo soy con la frente en
alto, no con el orgullo idiota de creerme mejor que un país
hermano, en donde simplemente es todo igual,
o quizá un poquito mejor o peor que en el que me tocó nacer,
pero finalmente nos toca todo igual; festejamos igual (con
diferentes marcas de cervezas), sufrimos igual, nos deportan
a todos por igual y por último, somos todos una gran mezcla
de africanos con europeos asiáticos y nativos.
Somos moldecitos


